“Señor Cardenal, venerados hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio, queridos hermanos y hermanas, doy mi bienvenida a los Directores Nacionales de las Obras Misionales Pontificias, a los colaboradores de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Doy las gracias al Cardenal Fernando Filoni y a todos vosotros, que trabajáis al servicio de la misión de la iglesia para llevar el Evangelio a las gentes en cada rincón de la Tierra.
Con la exhortación apostólica “Evangelii gaudium” he querido invitar a todos los fieles a una nueva estación evangelizadora; y también en nuestra época la missio ad gentes es la fuerza motriz de este dinamismo fundamental de las iglesia. El ansia de evangelizar en los “confines”, testimoniada por los misioneros santos y generosos, ayuda a todas las comunidades a realizar una pastoral extrovertida y eficaz, una renovación de las estructuras y de las obras. La salida misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia (cfr Evangelii gaudium,15).
















































