DOMUND 2016

  • DOMUND: 'Sal de tu tierra'


    Todos los recursos y materiales para la celebración del DOMUND 2016
  • DOMUND: JORNADA MUNDIAL DE LAS MISIONES


    Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Misiones 2016
  • 'Sal de tu tierra'


    Lema de la jornada DOMUND 2016
  • Salir, romper con la inercia


    Presentación Jornada Domund 2016
  • El Papa sobre los misioneros


    Los misioneros son "la gloria de nuestra iglesia"
  • Francisco


    Felicita la labor de animación misionera

25/9/16

Vigilia de oración por las misiones Vicaría VIª 2016

Vigilia de oración por las Misiones
30 de Septiembre 2016 a las 19:30
Clarisas Franciscanas

c/ Clarisas 2, 28019, entrada por General Ricardos, Madrid.

Programa

19:30-19:50 Vísperas animadas por la comunidad de las Clarisas Franciscanas.

19:50-20:05 Vídeo del DOMUND 2016.

20:05-21:05 Adoración animada por los jóvenes de la Parroquia de San Miguel Arcángel.

Con motivo de la apertura del mes misionero, nos unimos a las  hermanas Clarisas Franciscanas para orar.
“El mandato del Evangelio: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado» (Mt 28,19-20) no está agotado, es más, nos compromete a todos, en los escenarios y desafíos actuales, a sentirnos llamados a una nueva «salida» misionera, como he señalado también en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium: «Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio» (20).” (Francisco, Mensaje Domund 2016).

” Oh mi bien amado, una sola misión no me sería suficiente, quisiera anunciar el evangelio a un tiempo en todas las regiones del mundo y hasta en las islas más lejanas. Yo quisiera ser misionera, no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y continuar siéndolo hasta la consumación de los siglos”. (Santa Teresa de Lisieux, Manuscrito B, 3r).

Invitan:
Clarisas Franciscanas de General Ricardos y
Equipo de misiones de la Vicaría VI Madrid suroeste

3/9/16

Ceuta: la misión de la Iglesia es sembrar

Este verano, por cuarto año, he participado en el Campo de trabajo que Rolando Ruíz, Javeriano, y Manoli García, fmm, organizan en Ceuta; ofreciendo a un grupo de jóvenes  una experiencia que reposa en tres pilares:
1. Relación con inmigrantes subsaharianos residentes en el CETI (centro de estancia temporal de inmigrantes).
2. Formación y contacto con la diversidad religiosa existente en Ceuta, y
3. Fe; elaborando y compartiendo nuestro propio proceso.
Este año éramos 14, dividíamos el tiempo de la mañana en tres talleres para inmigrantes: español, manualidades e informática, pero lo principal era perder el miedo a la diferencia, convivir, jugar, hacer amistad. Las chicas jugaron un partido de futbol con las nuestras, (perdimos) y varios días, tres de nosotras, subimos al CETI a hacer a las chicas la manicura. Formas de relación sin más pretensión que la cercanía y la amistad.
Ceuta es un lugar privilegiado para encontrar creyentes de otras religiones: musulmanes, hindúes, judíos; el campo incluye presentaciones documentadas sobre las mismas y visita a sus lugares de culto, así como la participación en eventos de la vida civil y eclesial de la ciudad y dos días de visita a Tetuán: inmersión en un país musulmán y contacto con la iglesia local y su labor.
Son 15 días intensos, complementados con películas, largas sobremesas en las que nos abrimos unos a otros y tiempo de oración. Hasta ahí, todo según el programa, pero… este año dos novedades han venido a añadirse e intensificar, si se puede hablar así, nuestro campo. Una ha sido la presencia entre nosotros de una joven catecúmena (36 años). Llena de vida, de gracia natural y sobrenatural, estrenando liberación y experimentado, según sus palabras, “el ciento por uno que Dios da a los que lo dejan todo por él” Nos ha alegrado y cuestionado no poco.
La otra, la visita, no programada, a la “Biblioteca universitaria y Centro Cultural Padre Lerchundi” del Martil (Marruecos) a 12 Km. de Tetuán. Acudimos a su invitación.
¿Qué encontramos allí de extraordinario? Hombres y mujeres de distinta nacionalidad, raza, religión, condición social, trabajando juntos, aportando cada uno su especificidad, su don, reconocido y celebrado por todos los demás, cada uno admirando la biografía del otro, nadie aparecía como más que otro, cada uno tenía su sitio, su punto de vista ampliaba la visión de todos. Lo que más me llamó la atención fue que todo esto parecía una forma de vivir, siempre trabajando, dialogando, reconociendo al otro, humildemente. Esto se me parecía a evangelio muchísimo.
Los proyectos en los que estaban son de lo más variado. Desde la implantación en el Sahara del cultivo del olivo de manera sostenible, hasta el estudio de la influencia sefardí en la cultura del Magreb. Es un grupo con “pensamiento” les había de bastante talla intelectual, su fuerte son los Foros en los que se tratan temas de actualidad desde los distintos ángulos en que son posible percibirlos, para encontrar respuestas desde los diferentes asociacionismos o compromisos.
Hacer del diálogo y del encuentro entre culturas un trabajo de humanización y paz, me pareció en ellos real.
¡Y lo que es más fuerte! Todos tenían en la boca al Padre Lerchundi, ofm, nacido en Orio en 1836 y que en 30 años de estancia en Marruecos desarrolló una ingente labor social, educativa, caritativa y lingüística. Tanto es así que se le considera el español más influyente en el Marruecos del siglo IXX.
Deciros, además, que la comunidad fmm de Martil está pegada a esta sede. Yo sé que nuestra hermana Esther Arrieta ha trabajado muy activamente en la recuperación de la biblioteca, de gran valor, y que mucho se les habrá pegado del talante de este hermano.
Al final de aquel día, cuando por la noche compartíamos las impresiones de de la visita, uno de los jóvenes dijo:”me doy cuenta de que la iglesia, allí donde va, planta su semilla. Cuando parece que no es tiempo de fruto, como ahora, cuando disminuyen notablemente los cristianos en el Magreb, se contemplan rebrotes que evocan el Reino, con otras formas, con otros elementos como protagonistas, pero anunciadores, sin saberlo, de la acción evangelizadora de la Iglesia”.
Gracias al Padre Lerchundi, gracias a las fmm en el Magreb. Gracias a Rolando y a Manoli, gracias a Dios, que en nosotros y a nuestro alrededor, siembra y siembra y siembra, su Reino.
Hna. María Luisa Gutiérrez fmm
Burgos

30/8/16

Un baño de realidad

Miriam ha vivido el campo de Trabajo en el Centro San Antonio de Ceuta con las Franciscanas Misioneras de María y los Misioneros Javerianos.
Quince días son los necesarios para conocer la realidad, en quince días puede cambiar tu mundo, esta experiencia ha logrado hacerme consciente de prejuicios que no sabia que tenia y derribarlos, me ha hecho enfrentarme a miedos desconocidos e irracionales y vencerlos. Quince días bastan y sobran para despertarte, hacerte consciente, entender lo que realmente es importante, lo que realmente merece la pena, supone una reorganización de prioridades en tu vida. Una reafirmación de tu fe y la posibilidad de ver a Dios de una forma muy distinta.

Conocer al inmigrante, ponerle nombre y apellidos, conocer la realidad que anteriormente solo veías a través del telediario y sus noticias.  Hacerte realmente consciente del sufrimiento que pasan buscando una mejor vida, de lo que supone ser un inmigrante, no entender el idioma, no saber que será de ti en un futuro y aún así acudir cada mañana al centro con el fin de aprender, mejorar y siempre con una sonrisa de agradecimiento.

Esta experiencia me ha sido sin duda alguna enriquecedora en todos los aspectos, ha servido para sentirme útil, levantarte cada mañana y ver que eres capaz de ayudar haciendo cosas simples, sentirte como en casa, en familia aún viviendo con personas totalmente distintas y desconocidas.

Impacta conocer a otra cultura y en estas dos semanas he podido hacerlo, distintas culturas, religiones, personalidades, hablar y compartir con ellos, ver lo distintos e iguales que somos a la vez, conocer y entender al otro culturalmente, entender que podemos convivir en busca de un mundo mejor, admirar muchos de sus valores e incluso querer empaparte de ellos, aprender.
Te encuentras en un lugar donde marroquíes, cameruneses, guineanos , italianos, mejicanos y españoles comparten, juegan, se ríen, bailan, simplemente te parece una locura. Y es en ese preciso momento donde te das cuenta que la verdadera locura es que esto no suceda en el resto del mundo día a día. Y entiendes que en aceptación y convivencia de la diversidad es donde realmente se encuentra la riqueza.

Es un regalo poder vivirlo y es una experiencia que sin duda alguna todos deberíamos experimentar, enriquecerte a tantos niveles personalmente, recibir mucho más de lo que das, trastocar aquello que creías cierto, cambiar tu punto de vista, sorprenderte, mejorar, tener el privilegio de bailan. Y es en ese preciso momento donde te das cuenta que mo persona y a entender al otro za. La posibilidad de derribar econocer, entender, encontrarte y reflejarte en el otro en su historia, su cultura y así enriquecernos mutuamente,  eliminar prejuicios, derribar muros, destruir fronteras.
Sencillamente hacerte más humano.

Miriam Puente Quintero

Conil de la Frontera


24/8/16

Mirar con el corazón

TODAVÍA NOS PUEDEN AYUDAR
                Desaprender. Desaprender nuestros ritmos esclavos del reloj. Desaprender mis prejuicios, la visión enaltecida de mí mismo. Desaprender la vanidad y superficialidad de nuestras relaciones. Desaprender mis miedos y mis mecanismos automáticos. Desaprender nuestras prioridades. Desaprender lo que me separa del otro. Desaprender nuestras tonterías.
Aprender. Aprender sin libros. Aprender sin leer. Aprender sin memorizar y no para producir ni competir. Aprender con profesores que son a la vez compañeros. Aprender rezando, escuchando, sonriendo, esperando, abrazando, animando, jugando, riendo, compartiendo,... Aprender a superar visiones estrechas, a mirar por encima de la apariencia, la nacionalidad y, sobre todo, del color de la piel. Aprender a valorar otras culturas. Aprender a reconocer las virtudes y valores de los demás. Aprender a ver personas. Personas con pasado, con familia, con ilusiones, que buscan la felicidad,… como yo, como tú, como mi familia y la tuya, como mis amigos y los tuyos. Personas que ríen y lloran, con cicatrices en la piel y en el corazón,… como yo, como tú, como mi familia y la tuya, como mis amigos y los tuyos.
He aprendido una de las lecciones más bellas e importantes de la vida, una que me valdrá siempre, en cualquier tiempo y lugar: ver primero a la persona antes que todo lo demás, acoger antes que preguntar o racionalizar, ser humano, ser hermano antes que cualquier otra cosa. He aprendido a bajar de mi pedestal, de nuestro pedestal, y me he dado cuenta que al ir a «ayudar a esos pobrecitos» el pobrecito que ha sido ayudado he sido yo. He aprendido que tengo mucho que desaprender y mucho más que aprender. He aprendido a mirar con el corazón y al corazón.

Esto —y más— es lo que Ceuta, Marruecos, el Centro san Antonio de Inmigrantes y los hermanos que he conocido en el campo de trabajo, tanto africanos como españoles, me han regalado. Alguno podrá sorprenderse y preguntarse si he tenido que ir hasta África para aprender esto pero es que, cuando digo «he aprendido», quiero decir que lo he practicado, que lo he hecho, que lo he vivido y experimentado, no sólo que sé que «hay que» hacerlo. Aquí, en nuestro pueblo, en nuestra ciudad, en nuestro país, «aprender» esto es algo excepcional en nuestra vida. Logramos hacerlo muy pocas veces o son muy pocos los que viven así, mientras que esos «pobrecillos» lo tienen muy bien aprendido y lo logran sin dificultad. Gracias a Dios que todavía podemos desaprender y aprender, que todavía nos pueden ayudar.
Adrián González Villanueva

León

21/8/16

Cambiar mi forma de ver la vida

Alejandro estudia ingeniería aeronáutica, como muchos jóvenes ha vivido durante el verano algo en favor de los otros y lo ha cambiado. Nos narra en breves palabras lo que él ha vivido y lo que los inmigrantes han hecho en él en el Campo de Inmigrantes de Ceuta

Esta experiencia ha cambiado mi forma de ver las cosas, ahora veo el mundo de forma diferente. Siento que he crecido personalmente gracias a mis compañeros, que han puesto todo su ímpetu e ilusión en darlo todo para ayudar al otro, y gracias a los inmigrantes que me han hecho comprender que aunque el ser humano puede verse en diferentes razas, la esencia es la misma en todos nosotros, somos hermanos e iguales. Además, esta experiencia ha hecho darme cuenta de los verdaderos problemas que hay en la actualidad, que hay gente que sufre mucho, y dejar de lado las pequeñas estupideces a las que llamamos problemas. Sin lugar a duda esta experiencia ha sido algo maravilloso, excepcional, el hecho de juntarse personas de diferentes lugares con un único objetivo, ayudar al que lo necesita, es algo muy bonito y que muestra la bondad y generosidad.


Los inmigrantes con los que hemos compartido la experiencia estas dos semanas han mostrado mucho interés en aprender y con ganas de cambiar su complicada situación. Hemos visto como algunos chicos han cambiado su actitud a medida que pasaban los días y cada día estaban más contentos. No todo son alegrías, pues no todos venían siempre o algunos han dejado de venir. Pero siempre ha reinado una sensación positiva, pues se ha facilitado mucho el buen ambiente con los chicos y se ha forjado un vínculo muy bonito entre nosotros durante este tiempo. Estoy muy agradecido por haber tenido la oportunidad de disfrutar esta experiencia y haber dado todo lo que tenía, también gracias a mis compañeros que han mostrado siempre su lado más humano.
Alejandro Navarrete Barcenilla
Madrid

13/8/16

Nuestras diferencias nos enriquecen

Marco Costalunga, nos narra lo que ha vivido con inmigrantes, él es un joven italiano que ha vivido con otros jóvenes españoles, italianos y marroquíes el campo de trabajo con inmigrantes de Ceuta que organizan las Franciscanas Misioneras de María y los Misioneros Javerianos.

Estas dos semanas las he vivido como un momento de crecimiento interior y han sido la oportunidad para ponerme a disposición de quien me necesitase. Gracias al grupo con el que he vivido, muy creativo y alegre, con mucha pasión. Creo que hemos logrado aumentar la confianza de los inmigrantes que han afrontado y seguramente afrontarán aún muchas más dificultades para encontrar un futuro mejor en Europa. Dios ha estado presente en estas dos semanas en mis compañeros de viaje, españoles, italianos, mejicanos, marroquíes, cameruneses, malianos y guineanos, que con su diversidad han puesto a disposición de cada uno sus propias virtudes, enseñándonos así que el color de nuestra piel, nuestras culturas y nuestras lenguas pueden ser un motivo de encuentro y riqueza y no una barrera constituida por la ignorancia y superficialidad que nos separa de nuestros hermanos.

Durante este campo de trabajo siento que he encontrado una pieza importante en mi vida, con la que tendré más fuerza y voluntad para derribar los muros del odio e indiferencia que me rodean en mi pequeño entorno. He recibido un nuevo impulso que me ayudará a trabajar para conseguir este objetivo, para que haya mayor aceptación y una convivencia armoniosa con “los inmigrantes”, los cuales tienen mucho que enseñarnos y poseen grandes valores que muchas veces no podemos imaginar debido a nuestra visión muy occidental y poco abierta, que nos impide identificarnos con ellos que, desafortunadamente, están obligados muy rápidamente a hacerse hombres y mujeres.

Queste due settimane per me sono state vissute come un momento di crescita interiore e sono anche state l'opportunità per potermi mettere a disposizione di chi ha bisogno. Grazie al gruppo con cui ho convissuto, animato dalla propositività, dall'allegria e la passione credo siamo riusciti a dare fiducia ai ragazzi che hanno affrontato e certamente affronteranno ancora molte difficoltà per trovare un futuro migliore in europa. Per me Dio in queste due settimane era nei miei compagni di viaggio spagnoli, italiani, messicani, marocchini, camerunensi, del mali e gineiani che con la propria diversità si sono messi a disposizione di tutti ognuno con le proprie virtù, insegnandoci così che il colore della nostra pelle, le nostre culture e le nostre lingue possono essere un motivo di incontro e ricchezza invece che una barriera costituita da ignoranza e superficialità che ci divide dai nostri fratelli!

Durante questo campo mi sento di aver aggiunto un mattone importante nella mia vita, da cui traggo maggior forza e volontà di abbattere i muri di odio e indifferenza che anche nella mia piccola realtá ci circondano. Ho ricevuto una spinta nuova che mi aiuterà a lavorare per questo obbiettivo, perchè ci sia maggiore accettazione e una convivenza armoniosa con questi ragazzi che molto spesso hanno molto da insegnarci e valori di una grandezza che talvolta non si riesce nemmeno ad immaginare a causa della nostra visione estremamente occidentalizzata e poco aperta che non ci permette di immedesimarci in questi ragazzi che purtroppo molto spesso sono costretti a diventare uomini e donne vere troppo in fretta!

Marco Costalunga

Italia.

21/6/16

Jóvenes y Misión, Ourense

La Jornada de Formación Misionera que ha tenido lugar en Orense el 19 de junio en la casa de las misioneras del Divino Maestro de Montealegre llevaba el lema Jóvenes y Misión. Ha sido una jornada de encuentro con Jesús, de formación y preparación para vivir la experiencia de misión Ad Gentes fuera y en el propio entorno. Los jóvenes de un grupo de acción católica han sido acompañados por su consiliario, Carlos González, por el delegado de misiones de Orense Adelino Álvarez Gayo y por el misionero javeriano Rolando Ruiz junto a otras personas de la Parroquia de la Inmaculada y de Fátima, y grupos de Acción Católica de jóvenes y adultos de San Cibrao das Viñas y de San Pío X que también han participado.
La idea central ha sido el descubrir la misión en Jesús en quien todo es misión y cuyo seguimiento nos invita a vivir también nuestra vida cristiana en clave misionera. Esto es acercarse a todos, a los más alejados y a los más cercanos transmitiendo con la propia vida la experiencia de un Padre que ama a todos y especialmente a los más vulnerables, frágiles y olvidados. La misión en Pablo,  apóstol de las gentes, nos ha interpelado en nuestra manera de hacer hoy la misión ya que él, preocupándose por adaptar el mensaje evangélico al mundo griego y romano, se ha entregado para comunicar la Buena Nueva de Cristo, que por nosotros y la humanidad entera, dio su vida.
La misión es una realidad que toca a la juventud, y es así como nos hemos acercado al documento de Los Jóvenes y  La Misión, de las OMP , este ha dado un enfoque particular pues los jóvenes también se interesan a las misiones y abrigan el sueño de una experiencia de misión en el extranjero, se hace necesario que la juventud viva su fe con un renovado dinamismo misionero.
Se presentó la misión diocesana de Ecuador, la posibilidad de vivir ahí una experiencia misionera y los desafíos de los misioneros diocesanos, que después del terremoto, ahí se encuentran. Posteriorente ha habido una reflexión sobre lo que aporta la misión a cada uno, lo que cada uno puede aportar a ella y los rostros de Jesús que hablan de la misión y que están el corazón de cada uno.
Se ha hablado de dos experiencias que se harán este año, la primera es los campos de trabajo que tendrán lugar en el centro de discapacitados psíquicos con las hijas de la caridad de Mondoñedo del 18 al 24 de julio y del 22 al 28 de agosto. Y la segunda que ha sobrecogido mucho, es la experiencia que vivirán Ledi Santos Fernández y Gabriel Dasivla Alonso en la diócesis de Alto Solimoes (Brasil), de donde Don Adolfo Zon es obispo. Ellos dos, una vez celebrada su boda, han decidido vivir su luna de miel en la misión durante un mes y medio, dando sentido misionero a su vida cristiana y de pareja.

Por ello, el momento culminante de esta jornada ha sido la celebración eucarística en la que el encuentro con Jesús  y el envío a experiencia de misión en Amazonas de Ledi y Gabi, coronó toda la jornada. Enhorabuena por la juventud de acción católica que sigue tomando conciencia de la misión y está disponible para que el Evangelio llegue a todos: los más débiles, los más alejados, los que no han descubierto la gracia  y alegría que procura el encuentro con Jesús y la fuerza que da a la propia fe la acción misionera, pues “la misión es parte de la gramática de la fe” (Mensaje del Papa Francisco para el Domund 2015).

3/6/16

“Para mí, la misión es llevar amor a quienes lo necesitan”

Antonio Espinosa de los Monteros Darnaude ha viajada a Burkina Faso
Es un joven arquitecto de Madrid que tiene 25 años. De niño vivió en Bolivia y en Brasil con su familia, y en los últimos años, ha sentido una atracción por la labor misionera. Ha estado en Perú con el misionero Juan Salvador, en Camboya con Kike Figaredo y en Etiopía con Christopher Hartley.  No conforme con vivir la misión durante el Verano, la pasada Navidad se trasladño a Burkina Faso. De esta última experiencia nos habla en  esta entrevista.
Antonio ha compartido la misión con su novia Laura, con quien ha viajado a Etiopía y a un campo de trabajo con inmigrantes en Ceuta. Pertenece a la parroquia Santo Tomás Moro de Majadahonda, en Madrid. Esta parroquia tiene varios grupos de jóvenes, uno de ellos organiza en verano una misión también en Etiopía. En el verano 2015 y gozando de muy poco tiempo de vacaciones buscó algo para poder vivir en compañía de Laura, su novia y se fueron a Ceuta, gracias a que encontró en la página web de Obras Misionales Pontificias (OMP) la guía “Compartir la Misión” que reagrupa todas las Instituciones, Congregaciones y ONG de índole cristiana que organizan “experiencias de misión durante el verano”, y así es como lo hemos conocido. La cosa no termina ahí, su espíritu misionero le invitaba a dedicar también su Navidad a la misión.
¿Dónde has estado de misión en tus vacaciones navideñas?
En Burkina Faso, en una ciudad que está al oeste llamada Dedougou. He estado viviendo con unos misioneros carmelitas que me han acogido durante dos semanas, y he tenido la suerte de que uno de ellos, Florent Traoré, me ha estado enseñando, no sólo la ciudad de Dedougou, sino las aldeas de la región, ayudándome a conocer la realidad de las personas que viven en el mundo rural, y en especial, las dificultades que tienen para conseguir agua potable en estas aldeas.
¿Qué te ha marcado del encuentro con los Carmelitas de Burkina Faso?
Ha sido una experiencia muy enriquecedora, porque he compartido dos semanas de la vida de los misioneros, que son en su mayoría de origen africano, algunos de ellos de aldeas cercanas a Dedougou, y me han abierto las puertas de sus aldeas, de sus casas y de sus familias. Me han acogido como a un hermano y con ellos he podido conocer y compartir la realidad de las personas que viven en situaciones muy difíciles en los pueblos remotos.
¿Destacarías algo?
La relación tan normal y cercana que tienen entre las distintas religiones. El respeto que hay por los que, teniendo ideas diferentes, conviven en un mismo poblado de forma completamente natural. En Burkina hay una convivencia ejemplar de cristianos (católicos y protestantes), musulmanes y animistas.
¿La Iglesia en Burkina Faso te ha enseñado algo?
Sí. Como en muchos otros lugares de misión, pero con especial intensidad, la sencillez de la vida misionera y cristiana. La pobreza entendida como virtud. Convivir con ellos es vivir el evangelio en su esencia, sin demasiados revestimientos ni adornos, sino con la naturalidad y la sencillez con la que uno puede imaginar a Jesucristo. Además, la sensación de hermandad que hay, tanto con un visitante que viene de España, como con un habitante de una remota aldea, sea cristiano, musulmán o animista. Una actitud muy abierta.
¿Puedes explicar algo de tu espíritu misionero?
No sé si yo puedo hablar de un espíritu misionero. Me gusta pensar que todos los cristianos tenemos o debemos tener algo de espíritu misionero. He conocido a varios misioneros y cada uno tiene una actitud y una idea un poco distinta de lo que es la misión y de cómo se afronta. Para mí, sencillamente, es llevar amor a quienes lo necesitan. El evangelio es amor, y por tanto dar amor es dar el evangelio, dar a Dios. Ese amor se puede traducir en muchas cosas distintas: educación, sanidad, derechos sociales o simplemente una presencia luminosa. En mi caso, por mi trabajo, me encargo de intentar llevar agua potable a quienes no la tienen. El agua es fundamental, y no tenerla es la mayor de las pobrezas. Mi misión hoy es “dar de beber al sediento”.
¿Qué dirías a otros jóvenes que te van a leer?
Que conocer la vida en misión ha sido uno de los mayores regalos que he recibido y que experimentarla sólo puede ser una experiencia enriquecedora. También algo que se suele decir, y es que no hace falta irse a Camboya o Etiopía para experimentar la misión. Cada uno tiene su lugar y sus anhelos, y puede que en tu misma calle o incluso en tu casa puedas encontrar tu misión. El Papa habla de que la iglesia necesita santos en pantalones vaqueros, que vayan al cine y que salgan con sus amigos. Creo que hay una gran misión en la vida cotidiana de cada uno, y es importante entender que la misión empieza por tu hermano, tu amigo o tus padres. Lo importante es desarrollar una actitud receptiva y empática hacia los problemas de las personas que nos rodean, e intentar llevar amor allá donde estemos.
¿Quisieras resaltar algo más?
Quizás, resaltar la labor de una congregación como la de las Misioneras de la Caridad, que también estaba en Dedougou, y que de forma providencial se encuentra allí donde hay alguien sufriendo o desatendido. No deja de sorprenderme cómo estas mujeres trabajan por “los más pobres de entre los pobres” en tantos lugares del mundo y como, no importa dónde estén, lo duro del lugar o las penurias que puedan pasar, siempre llevan una sonrisa en la boca que a uno se le contagia.
ROLANDO RUIZ DURÁN sx