Jóvenes y Misión

  • Acoger al hermano, acoger al inmigrante


    Campo de Trabajo con Inmigrantes Ceuta"
  • Guía Compartir la Misión


    Propuestas misioneras para jóvenes
  • Revista Supergesto


    Escaparate: Almudena nos habla de Ceuta y Marruecos
  • Experiencia Misión y Oración


    Midelt-Tattiouine, Marruecos

24 agosto 2016

Mirar con el corazón

TODAVÍA NOS PUEDEN AYUDAR
                Desaprender. Desaprender nuestros ritmos esclavos del reloj. Desaprender mis prejuicios, la visión enaltecida de mí mismo. Desaprender la vanidad y superficialidad de nuestras relaciones. Desaprender mis miedos y mis mecanismos automáticos. Desaprender nuestras prioridades. Desaprender lo que me separa del otro. Desaprender nuestras tonterías.
Aprender. Aprender sin libros. Aprender sin leer. Aprender sin memorizar y no para producir ni competir. Aprender con profesores que son a la vez compañeros. Aprender rezando, escuchando, sonriendo, esperando, abrazando, animando, jugando, riendo, compartiendo,... Aprender a superar visiones estrechas, a mirar por encima de la apariencia, la nacionalidad y, sobre todo, del color de la piel. Aprender a valorar otras culturas. Aprender a reconocer las virtudes y valores de los demás. Aprender a ver personas. Personas con pasado, con familia, con ilusiones, que buscan la felicidad,… como yo, como tú, como mi familia y la tuya, como mis amigos y los tuyos. Personas que ríen y lloran, con cicatrices en la piel y en el corazón,… como yo, como tú, como mi familia y la tuya, como mis amigos y los tuyos.
He aprendido una de las lecciones más bellas e importantes de la vida, una que me valdrá siempre, en cualquier tiempo y lugar: ver primero a la persona antes que todo lo demás, acoger antes que preguntar o racionalizar, ser humano, ser hermano antes que cualquier otra cosa. He aprendido a bajar de mi pedestal, de nuestro pedestal, y me he dado cuenta que al ir a «ayudar a esos pobrecitos» el pobrecito que ha sido ayudado he sido yo. He aprendido que tengo mucho que desaprender y mucho más que aprender. He aprendido a mirar con el corazón y al corazón.

Esto —y más— es lo que Ceuta, Marruecos, el Centro san Antonio de Inmigrantes y los hermanos que he conocido en el campo de trabajo, tanto africanos como españoles, me han regalado. Alguno podrá sorprenderse y preguntarse si he tenido que ir hasta África para aprender esto pero es que, cuando digo «he aprendido», quiero decir que lo he practicado, que lo he hecho, que lo he vivido y experimentado, no sólo que sé que «hay que» hacerlo. Aquí, en nuestro pueblo, en nuestra ciudad, en nuestro país, «aprender» esto es algo excepcional en nuestra vida. Logramos hacerlo muy pocas veces o son muy pocos los que viven así, mientras que esos «pobrecillos» lo tienen muy bien aprendido y lo logran sin dificultad. Gracias a Dios que todavía podemos desaprender y aprender, que todavía nos pueden ayudar.
Adrián González Villanueva

León

21 agosto 2016

Cambiar mi forma de ver la vida

Alejandro estudia ingeniería aeronáutica, como muchos jóvenes ha vivido durante el verano algo en favor de los otros y lo ha cambiado. Nos narra en breves palabras lo que él ha vivido y lo que los inmigrantes han hecho en él en el Campo de Inmigrantes de Ceuta

Esta experiencia ha cambiado mi forma de ver las cosas, ahora veo el mundo de forma diferente. Siento que he crecido personalmente gracias a mis compañeros, que han puesto todo su ímpetu e ilusión en darlo todo para ayudar al otro, y gracias a los inmigrantes que me han hecho comprender que aunque el ser humano puede verse en diferentes razas, la esencia es la misma en todos nosotros, somos hermanos e iguales. Además, esta experiencia ha hecho darme cuenta de los verdaderos problemas que hay en la actualidad, que hay gente que sufre mucho, y dejar de lado las pequeñas estupideces a las que llamamos problemas. Sin lugar a duda esta experiencia ha sido algo maravilloso, excepcional, el hecho de juntarse personas de diferentes lugares con un único objetivo, ayudar al que lo necesita, es algo muy bonito y que muestra la bondad y generosidad.


Los inmigrantes con los que hemos compartido la experiencia estas dos semanas han mostrado mucho interés en aprender y con ganas de cambiar su complicada situación. Hemos visto como algunos chicos han cambiado su actitud a medida que pasaban los días y cada día estaban más contentos. No todo son alegrías, pues no todos venían siempre o algunos han dejado de venir. Pero siempre ha reinado una sensación positiva, pues se ha facilitado mucho el buen ambiente con los chicos y se ha forjado un vínculo muy bonito entre nosotros durante este tiempo. Estoy muy agradecido por haber tenido la oportunidad de disfrutar esta experiencia y haber dado todo lo que tenía, también gracias a mis compañeros que han mostrado siempre su lado más humano.
Alejandro Navarrete Barcenilla
Madrid

13 agosto 2016

Nuestras diferencias nos enriquecen

Marco Costalunga, nos narra lo que ha vivido con inmigrantes, él es un joven italiano que ha vivido con otros jóvenes españoles, italianos y marroquíes el campo de trabajo con inmigrantes de Ceuta que organizan las Franciscanas Misioneras de María y los Misioneros Javerianos.

Estas dos semanas las he vivido como un momento de crecimiento interior y han sido la oportunidad para ponerme a disposición de quien me necesitase. Gracias al grupo con el que he vivido, muy creativo y alegre, con mucha pasión. Creo que hemos logrado aumentar la confianza de los inmigrantes que han afrontado y seguramente afrontarán aún muchas más dificultades para encontrar un futuro mejor en Europa. Dios ha estado presente en estas dos semanas en mis compañeros de viaje, españoles, italianos, mejicanos, marroquíes, cameruneses, malianos y guineanos, que con su diversidad han puesto a disposición de cada uno sus propias virtudes, enseñándonos así que el color de nuestra piel, nuestras culturas y nuestras lenguas pueden ser un motivo de encuentro y riqueza y no una barrera constituida por la ignorancia y superficialidad que nos separa de nuestros hermanos.

Durante este campo de trabajo siento que he encontrado una pieza importante en mi vida, con la que tendré más fuerza y voluntad para derribar los muros del odio e indiferencia que me rodean en mi pequeño entorno. He recibido un nuevo impulso que me ayudará a trabajar para conseguir este objetivo, para que haya mayor aceptación y una convivencia armoniosa con “los inmigrantes”, los cuales tienen mucho que enseñarnos y poseen grandes valores que muchas veces no podemos imaginar debido a nuestra visión muy occidental y poco abierta, que nos impide identificarnos con ellos que, desafortunadamente, están obligados muy rápidamente a hacerse hombres y mujeres.

Queste due settimane per me sono state vissute come un momento di crescita interiore e sono anche state l'opportunità per potermi mettere a disposizione di chi ha bisogno. Grazie al gruppo con cui ho convissuto, animato dalla propositività, dall'allegria e la passione credo siamo riusciti a dare fiducia ai ragazzi che hanno affrontato e certamente affronteranno ancora molte difficoltà per trovare un futuro migliore in europa. Per me Dio in queste due settimane era nei miei compagni di viaggio spagnoli, italiani, messicani, marocchini, camerunensi, del mali e gineiani che con la propria diversità si sono messi a disposizione di tutti ognuno con le proprie virtù, insegnandoci così che il colore della nostra pelle, le nostre culture e le nostre lingue possono essere un motivo di incontro e ricchezza invece che una barriera costituita da ignoranza e superficialità che ci divide dai nostri fratelli!

Durante questo campo mi sento di aver aggiunto un mattone importante nella mia vita, da cui traggo maggior forza e volontà di abbattere i muri di odio e indifferenza che anche nella mia piccola realtá ci circondano. Ho ricevuto una spinta nuova che mi aiuterà a lavorare per questo obbiettivo, perchè ci sia maggiore accettazione e una convivenza armoniosa con questi ragazzi che molto spesso hanno molto da insegnarci e valori di una grandezza che talvolta non si riesce nemmeno ad immaginare a causa della nostra visione estremamente occidentalizzata e poco aperta che non ci permette di immedesimarci in questi ragazzi che purtroppo molto spesso sono costretti a diventare uomini e donne vere troppo in fretta!

Marco Costalunga

Italia.

21 junio 2016

Jóvenes y Misión, Ourense

La Jornada de Formación Misionera que ha tenido lugar en Orense el 19 de junio en la casa de las misioneras del Divino Maestro de Montealegre llevaba el lema Jóvenes y Misión. Ha sido una jornada de encuentro con Jesús, de formación y preparación para vivir la experiencia de misión Ad Gentes fuera y en el propio entorno. Los jóvenes de un grupo de acción católica han sido acompañados por su consiliario, Carlos González, por el delegado de misiones de Orense Adelino Álvarez Gayo y por el misionero javeriano Rolando Ruiz junto a otras personas de la Parroquia de la Inmaculada y de Fátima, y grupos de Acción Católica de jóvenes y adultos de San Cibrao das Viñas y de San Pío X que también han participado.
La idea central ha sido el descubrir la misión en Jesús en quien todo es misión y cuyo seguimiento nos invita a vivir también nuestra vida cristiana en clave misionera. Esto es acercarse a todos, a los más alejados y a los más cercanos transmitiendo con la propia vida la experiencia de un Padre que ama a todos y especialmente a los más vulnerables, frágiles y olvidados. La misión en Pablo,  apóstol de las gentes, nos ha interpelado en nuestra manera de hacer hoy la misión ya que él, preocupándose por adaptar el mensaje evangélico al mundo griego y romano, se ha entregado para comunicar la Buena Nueva de Cristo, que por nosotros y la humanidad entera, dio su vida.
La misión es una realidad que toca a la juventud, y es así como nos hemos acercado al documento de Los Jóvenes y  La Misión, de las OMP , este ha dado un enfoque particular pues los jóvenes también se interesan a las misiones y abrigan el sueño de una experiencia de misión en el extranjero, se hace necesario que la juventud viva su fe con un renovado dinamismo misionero.
Se presentó la misión diocesana de Ecuador, la posibilidad de vivir ahí una experiencia misionera y los desafíos de los misioneros diocesanos, que después del terremoto, ahí se encuentran. Posteriorente ha habido una reflexión sobre lo que aporta la misión a cada uno, lo que cada uno puede aportar a ella y los rostros de Jesús que hablan de la misión y que están el corazón de cada uno.
Se ha hablado de dos experiencias que se harán este año, la primera es los campos de trabajo que tendrán lugar en el centro de discapacitados psíquicos con las hijas de la caridad de Mondoñedo del 18 al 24 de julio y del 22 al 28 de agosto. Y la segunda que ha sobrecogido mucho, es la experiencia que vivirán Ledi Santos Fernández y Gabriel Dasivla Alonso en la diócesis de Alto Solimoes (Brasil), de donde Don Adolfo Zon es obispo. Ellos dos, una vez celebrada su boda, han decidido vivir su luna de miel en la misión durante un mes y medio, dando sentido misionero a su vida cristiana y de pareja.

Por ello, el momento culminante de esta jornada ha sido la celebración eucarística en la que el encuentro con Jesús  y el envío a experiencia de misión en Amazonas de Ledi y Gabi, coronó toda la jornada. Enhorabuena por la juventud de acción católica que sigue tomando conciencia de la misión y está disponible para que el Evangelio llegue a todos: los más débiles, los más alejados, los que no han descubierto la gracia  y alegría que procura el encuentro con Jesús y la fuerza que da a la propia fe la acción misionera, pues “la misión es parte de la gramática de la fe” (Mensaje del Papa Francisco para el Domund 2015).

03 junio 2016

“Para mí, la misión es llevar amor a quienes lo necesitan”

Antonio Espinosa de los Monteros Darnaude ha viajada a Burkina Faso
Es un joven arquitecto de Madrid que tiene 25 años. De niño vivió en Bolivia y en Brasil con su familia, y en los últimos años, ha sentido una atracción por la labor misionera. Ha estado en Perú con el misionero Juan Salvador, en Camboya con Kike Figaredo y en Etiopía con Christopher Hartley.  No conforme con vivir la misión durante el Verano, la pasada Navidad se trasladño a Burkina Faso. De esta última experiencia nos habla en  esta entrevista.
Antonio ha compartido la misión con su novia Laura, con quien ha viajado a Etiopía y a un campo de trabajo con inmigrantes en Ceuta. Pertenece a la parroquia Santo Tomás Moro de Majadahonda, en Madrid. Esta parroquia tiene varios grupos de jóvenes, uno de ellos organiza en verano una misión también en Etiopía. En el verano 2015 y gozando de muy poco tiempo de vacaciones buscó algo para poder vivir en compañía de Laura, su novia y se fueron a Ceuta, gracias a que encontró en la página web de Obras Misionales Pontificias (OMP) la guía “Compartir la Misión” que reagrupa todas las Instituciones, Congregaciones y ONG de índole cristiana que organizan “experiencias de misión durante el verano”, y así es como lo hemos conocido. La cosa no termina ahí, su espíritu misionero le invitaba a dedicar también su Navidad a la misión.
¿Dónde has estado de misión en tus vacaciones navideñas?
En Burkina Faso, en una ciudad que está al oeste llamada Dedougou. He estado viviendo con unos misioneros carmelitas que me han acogido durante dos semanas, y he tenido la suerte de que uno de ellos, Florent Traoré, me ha estado enseñando, no sólo la ciudad de Dedougou, sino las aldeas de la región, ayudándome a conocer la realidad de las personas que viven en el mundo rural, y en especial, las dificultades que tienen para conseguir agua potable en estas aldeas.
¿Qué te ha marcado del encuentro con los Carmelitas de Burkina Faso?
Ha sido una experiencia muy enriquecedora, porque he compartido dos semanas de la vida de los misioneros, que son en su mayoría de origen africano, algunos de ellos de aldeas cercanas a Dedougou, y me han abierto las puertas de sus aldeas, de sus casas y de sus familias. Me han acogido como a un hermano y con ellos he podido conocer y compartir la realidad de las personas que viven en situaciones muy difíciles en los pueblos remotos.
¿Destacarías algo?
La relación tan normal y cercana que tienen entre las distintas religiones. El respeto que hay por los que, teniendo ideas diferentes, conviven en un mismo poblado de forma completamente natural. En Burkina hay una convivencia ejemplar de cristianos (católicos y protestantes), musulmanes y animistas.
¿La Iglesia en Burkina Faso te ha enseñado algo?
Sí. Como en muchos otros lugares de misión, pero con especial intensidad, la sencillez de la vida misionera y cristiana. La pobreza entendida como virtud. Convivir con ellos es vivir el evangelio en su esencia, sin demasiados revestimientos ni adornos, sino con la naturalidad y la sencillez con la que uno puede imaginar a Jesucristo. Además, la sensación de hermandad que hay, tanto con un visitante que viene de España, como con un habitante de una remota aldea, sea cristiano, musulmán o animista. Una actitud muy abierta.
¿Puedes explicar algo de tu espíritu misionero?
No sé si yo puedo hablar de un espíritu misionero. Me gusta pensar que todos los cristianos tenemos o debemos tener algo de espíritu misionero. He conocido a varios misioneros y cada uno tiene una actitud y una idea un poco distinta de lo que es la misión y de cómo se afronta. Para mí, sencillamente, es llevar amor a quienes lo necesitan. El evangelio es amor, y por tanto dar amor es dar el evangelio, dar a Dios. Ese amor se puede traducir en muchas cosas distintas: educación, sanidad, derechos sociales o simplemente una presencia luminosa. En mi caso, por mi trabajo, me encargo de intentar llevar agua potable a quienes no la tienen. El agua es fundamental, y no tenerla es la mayor de las pobrezas. Mi misión hoy es “dar de beber al sediento”.
¿Qué dirías a otros jóvenes que te van a leer?
Que conocer la vida en misión ha sido uno de los mayores regalos que he recibido y que experimentarla sólo puede ser una experiencia enriquecedora. También algo que se suele decir, y es que no hace falta irse a Camboya o Etiopía para experimentar la misión. Cada uno tiene su lugar y sus anhelos, y puede que en tu misma calle o incluso en tu casa puedas encontrar tu misión. El Papa habla de que la iglesia necesita santos en pantalones vaqueros, que vayan al cine y que salgan con sus amigos. Creo que hay una gran misión en la vida cotidiana de cada uno, y es importante entender que la misión empieza por tu hermano, tu amigo o tus padres. Lo importante es desarrollar una actitud receptiva y empática hacia los problemas de las personas que nos rodean, e intentar llevar amor allá donde estemos.
¿Quisieras resaltar algo más?
Quizás, resaltar la labor de una congregación como la de las Misioneras de la Caridad, que también estaba en Dedougou, y que de forma providencial se encuentra allí donde hay alguien sufriendo o desatendido. No deja de sorprenderme cómo estas mujeres trabajan por “los más pobres de entre los pobres” en tantos lugares del mundo y como, no importa dónde estén, lo duro del lugar o las penurias que puedan pasar, siempre llevan una sonrisa en la boca que a uno se le contagia.
ROLANDO RUIZ DURÁN sx

09 mayo 2016

Rostros de la Misericordia, Semana Diocesana Misionera en Madrid

Una Semana Diocesana Misionera en Madrid con el título “rostros de la misericordia”. ¿A quién se refiere? a los misioneros y misioneras que han salido de Madrid y que viviendo la pasión de Jesucristo se atreven a dejar su diócesis, sus parroquias y familias para ir al encuentro de hermanos y hermanas y compartir con ellos lo más precioso que tenemos: Jesucristo. Este ha sido el hilo conductor que nos ha llevado en cada una de las etapas que han constituido esta semana:
Madrid en la Misión ha tenido lugar en la Sede del Consejo Episcopal de Misiones de General Zabala. José María Calderón Castro, delegado episcopal de misiones nos ha dado estadísticas y hablado de la labor de animación misionera que se hace en esta Archidiócesis. Madrid cuenta con 630 misioneros repartidos por 84 países de los cuales 84 son sacerdotes, 186 son religiosas de vida activa, 5 son religiosas contemplativas, 135  son religiosos y 220  son seglares y están repartidos en América (360 en 25 países), África (76 en 21 países), Asia (61 misioneros en 15 países), Europa (121 en 21 países) y Oceanía (12 en 2 países). Javier Pedraza, sacerdote de Madrid fidei donum enviado como misionero de la OCSHA a Brasil; Celia Macho, misionera comboniana que ha vivido en Estados Unidas, Kenia y Uganda; y Juan Carlos y Viviana, pareja misionera de Madrid que han vivido en Honduras, Guinea y Mozambique, los cuatro nos han dado un testimonio muy vivo y lleno de entusiasmo.
Instituciones Misioneras ha tenido lugar en la Sede de Alberto Aguilera de la Universidad Pontifica de Comillas. Una Mesa redonda de 6 Instituciones que hacen vivir la dimensión misionera de la Iglesia en la Diócesis de Madrid. Hemos contado con José Antonio Rodríguez, laico misionero de OCASHA, que nos ha hablado de la CALM (Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros que reagrupa a 9 grupos de laicos misioneros); Luis Miguel Avilés del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras); Gregorio Martínez, presidente de la Delegación de Manos Unidas Madrid; Amparo Llobet, encargada de relaciones Institucionales de AIN (Ayuda a la Iglesia Necesitad); Carmenza Taborda, misionera de la Consolata y vice presidenta del SCAM (Servicio Conjunto de Animación Misionera que reagrupa todas las Congregaciones e Instituciones cuya única finalidad es el anuncio del Evangelio a los no cristianos) y finalmente José María Calderón en su calidad de director diocesano de las OMP (Obras Misionales Pontificias, a saber DOMUND, Infancia Misionera, Vocaciones Nativas y la Pontificia Unión Misionera). Esta mesa redonda ha sido muy enriquecedora porque ha mostrado la variedad tan grande que se encuentra detrás de la dimensión misionera. Nos ha mostrado una Iglesia viva que anima, impulsa y sostiene la actividad misionera Ad Gentes, esencial de toda Iglesia particular, porque la lleva a su plena madurez, ya que compartir la fe desde la comunión eclesial ensancha y reafirma la fe vivida, haciéndola madurar.
Misioneros y Animadores de Misiones, Mayores, este acontecimiento ha tenido lugar en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de la calle López de Hoyos.  Con un vídeo hemos tenido una reseña de la actividad que se ha venido realizando en Madrid desde hace 60 años en cuanto a la animación de la Iglesia Madrileña. Garci-Gonza, misionero madrileño de 86 años de edad nos ha dado una pincelada de sus 47 años en Zimbabue y Gloria, una animadora veterana, nos ha transmitido como desde la retaguardia ha contagiado el espíritu misionera en y desde Madrid. Los dos nos han cautivado por su vida plena y aún muy misionera. En un tercer momento se ha hecho un homenaje para los misioneros y los animadores de misiones, sin olvidar a los empleados de la Delegación, sin los cuales no sería posible canalizar tanto bien encauzado a las misiones.
Marcha Misionera de la Misericordia. Desde la Basílica de la Asunción de Colmenar Viejo a la Ermita de los Remedios del mismo Colmenar Viejo, ha tenido lugar la primera marcha misionera de la diócesis. Pocos, quizás por miedo a la lluvia, pero muy felices, nos hemos dado la oportunidad de emprender una marcha para hacer peregrinación en este año de la misericordia, con acento misionero. Las parroquias de San Jaime de Villaverde, La Transfiguración del Señor de Usera, La Purificación de Ntra. Sra de Carabanchel, El Sagrado Corazón de Prosperidad, San Lesmes de Alcobendas, La Purísima Concepción de Bustarviejo y la Basílica de la Asunción de Colmenar Viejo, además de algunos miembros de la Cofradía de la Ermita de los Remedios, del grupo jóvenes para la misión y un buen puñado de misioneros y misioneras. Éramos una cincuentena de personas, caminando y reflexionando sobre las Obras de Misericordia y teniendo presentes a los misioneros como “rostros de la Misericordia” hemos podido vivir esta marcha acompañados de María la Reina de las Misiones y de un entusiasmo que solo puede venir de Dios.
Eucaristía de Envío en la Catedral de la Almudena de Madrid. Momento culmen de toda esta semana ha sido el envío de misioneros madrileños por el Arzobispo Don Carlos Osoro. Él ha presidido esta Eucaristía y haciéndose eco del encuentro con el Señor Jesús, que marca la vida de todo creyente y lo invita a salir de sí mismo, anunciándolo con los hechos e incluso saliendo de la propia Iglesia para darlo a conocer a aquéllos que aún no han tenido la gracia de encontrarlo. Sus palabras y agradecimiento a los misioneros por la generosidad de sus vidas, nos han recordado el mandato misionero que Jesús hizo a los apóstoles, ellos que dejando Palestina han salido para anunciarlo al mundo entero. Los madrileños han sido enviados a Panamá, Kazajistán, Honduras, Holanda, Camerún, Argentina, Brasil, Bolivia y eran sacerdotes, consagrados y laicos.
Un enhorabuena al Consejo Diocesano de Misiones que ha animado esta semana para animar a los cristianos madrileños a tener las miras de Cristo, que ha enviado a sus discípulos al Mundo entero.

Rolando Ruiz Durán sx



06 mayo 2016

“Sierra Leona tras el ébola” Charla en Baena

La Asociación Entretejiendo te invita a colaborar con un proyecto educativo para Sierra Leona a cargo de los Misioneros Javerianos
Fecha
14 de mayo 2016 en Baena, Córdoba

1.- Charla de sensibilización del Proyecto Educación

“Sierra Leona tras el ébola”

Centro Interparroquial San José
21.00-22.00 hrs
C/ Cardenal Herranz Casado, 6, 14850, Baena, Córdoba

28 abril 2016

Marcha Misionera de la Misericordia "Madrid con sus misioneros"

Marcha Misionera de la Misericordia
(Para jóvenes a partir de 12 años y todos los que deseen unirse a la marcha)
Cita:
 Sábado 7 de Mayo 2016 a las 10.30h (Basílica de la Asunción de Colmenar Viejo)
Itinerario:
Inicio: Basílica de la Asunción (Colmenar Viejo)
Meta: Ermita de los Remedios (Colmenar Viejo)
Marcha: 6 kilómetros meditando las Obras de Misericordia
Eucaristía: en la Ermita a las 12.30

Ø Llevar bocata para compartir
Ø Al regreso habrá un autobús que lleva a la estación de Cercanías de Colmenar Viejo
Ø Para ir: Coger el Cercanías C4 Colmenar Viejo, a las 9.30 desde Chamartín y de ahí a pie hasta la basílica.

  
Organiza: El Consejo Diocesano de Misiones de Madrid  con ocasión de la Semana Misionera Diocesana “Madrid con sus Misioneros” del 4 al 8 de mayo de 2016.

Motivación: Vivir con los misioneros que dan su vida para compartirla con muchos hermanos y hermanas que viven lejos. A menudo, la gente mira y admira lo que estos misioneros hacen, las fotos de los lugares donde viven la realidad de muchos y son tan felices haciéndolo. Este testimonio de vida nos invita a hacer lo mismo, a un gesto de amor más grande en nuestra vida. Si ellos pueden, quiere decir que nosotros también podemos, desde aquí, con nuestros hermanos y hermanas que están más cerca. Ellos nos invitan a tener un corazón misericordioso y a descubrir a Cristo en los lejanos.

Marcha Misionera de la Misericordia: Para ser capaces de misericordia debemos en primer lugar colocarnos a la escucha de la Palabra de Dios (Misericordiae Vultus 13). Recuperar el valor del silencio para meditar la Palabra. De este modo es posible contemplar la misericordia de Dios y asumirla como propio estilo de vida. La peregrinación en el Año Santo, es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia.  El ser humano  es peregrino que recorre su camino  hasta alcanzar la meta anhelada.

Espíritu de la Marcha: “La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia… Las obras de misericordia nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu” (Mensaje del Santo Padre Francisco para la cuaresma 2016). Misericordia: es la vía que une a Dios y el hombre (Misericordiae Vultus 2).

Marcha, reflexión y oración con las Obras de Misericordia:Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos. Redescubramos las obras de misericordia” (Misericordiae Vultus 15)

Para abrir el corazón a cuantos viven en las más contradictorias periferias existenciales, la Iglesia está llamada a curar, aliviar con el óleo de la consolación, a vendar heridas con la misericordia a curarlas con la solidaridad y la debida atención. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo y sintámonos provocados a escuchar los gritos de auxilio de nuestros hermanos. Que juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que suele acampar para esconder la hipocresía y el egoísmo.

Anímate, no pierdas esta ocasión de hacer una peregrinación durante el año de la Misericordia y en clave misionera.